viernes, 21 de marzo de 2014

Entre testigos

La prolongada resistencia que, agrupados bajo la autoridad de un valeroso jefe, habían opuesto los cabres a los caraibes (sic), acabó siendo la causa de su perdición después del año 1720. Habían derrotado a sus enemigos junto a la desembocadura del río, y un número enorme de caraibes fueron aniquilados mientras huían entre los rápidos de la corriente y una isla. Los prisioneros fueron devorados; pero con esa refinada y astuta crueldad de los pueblos de América del Norte y del Sur, los cabres dejaron con vida a un solo caraibe, que tuvo que subirse a un árbol para ser testigo de la bárbara escena y llevar de inmediato la noticia a su gente. Sin embargo, la ebriedad triunfal del cacique de los cabres fue de corta duración. Los caraibes volvieron en masas tales que solo quedaron míseros restos de los antropófagos cabres.
 -Humboldt, citado por Elias Canetti en Masa y poder.