Weinberger compone sus libros
como variaciones de un mismo tema: repeticiones, añadidos, atajos, glosas, reseñas.
Algunos de los ensayos de Las Cataratas
fueron publicados en libros anteriores. Dos sobre la India vienen de Invenciones de papel, otro sobre “El
vórtice” (a partir de una imagen de Pound) de
Algo elemental. Algunos de sus ensayos son una suerte de mantras analíticos, otros afiladas aproximaciones críticas a temas dentro de otros temas. Weinberger no pretende crear un mundo: ata hilos, desata otros, viaja entre culturas, lecturas, ruinas, noticias, imágenes. Registra lo visto y vuelve repetidamente a su fuente. Esa fuente, que no es única, es la poesía. Eso, sin que deje de alertar contra los usos espurios o ideológicos de lo poético. Sin aislar a la poesía del mundo.