Escribió Irlemar Chiampi en “O Barroco e a utopia da evangelização”:
A penny for your faith
Si el siglo XVI asistió a la creación del proyecto utópico y al afianzamiento del recto espíritu evangélico a través de las voces y las acciones de muchos religiosos, además de la organización de las doctrinas, poblaciones y parroquias, el siglo siguiente experimenta los conflictos entre la iglesia misionera y la civilización colonizadora, en la cual tendría un papel relevante la Compañía de Jesús. Creada la Propaganda Fide (1622) para ir limitando los poderes del Patronato español y portugués, entendían los soldados de Ignacio de Loyola que “la dirección suprema de las misiones debía corresponder al Papa y no a los reyes”. Con esa disposición política emprenden los jesuitas, en el siglo en que florecían las reducciones y el barroco, una lucha sin tregua contra los intereses creados en la colonización y una retomada de la utopía de la evangelización en el continente americano. (La frase entre comillas es del historiador Enrique Dussell).
A penny for your faith