sábado, 10 de julio de 2010
Compañero del viento, de Kiarostami
Abbas Kiarostami-y no sólo su rostro- parece un André Breton sosegado por el sol. Su humor no es negro ni solar sino soleado, un humor con sombras que respiran, tejen, reptan, aparecen. Quien haya visto sus películas no se asombrará demasiado de que el gran director sea, también, un escritor de versos. Compañero del viento (Madrid, 2009, Ediciones del Oriente y el Mediterráneo) es un racimo de “josravanís”, nombre (informa Clara Janés) del poema breve persa. Cada verso, una imagen. Cada poema, un evento donde no pasa nada o poquísimo. Lo principal es que el viento de la poesía pasa por aquí. Acuarelas de un instante imaginario. Lo que sobra no molesta. Lo que captura la mirada es magnífico.