martes, 3 de diciembre de 2013

Una mezquita no construida

El gobierno griego –leo en Ekathimerini- destinará 946,000 euros a la construcción de una mezquita cerca del centro de Atenas. Hasta ahora, Atenas es la única capital europea sin lugar de congregación oficial para los musulmanes. La semana pasada el gobierno conservador griego publicó el nombre de las empresas que han ganado la licitación para construir el templo. Cuenta con un enemigo previsible: los nacionalistas de Aurora Dorada, y otro un poco menos: algunos sectores de la Iglesia Ortodoxa, todavía muy molestos por los cinco siglos de dominación otomana (en el multiculturalismo ven, siempre han visto, la mano del sionismo). El gobierno de Samarás acusa con razón a los madrugadores dorados de propagar odio étnico, sin hacer mención a ninguno de sus simpatizantes eclesiásticos. El socialista Chrisochoidis, por su parte, afirma que no hace diferencia alguna entre los griegos del Mar Negro (mayoritariamente ortodoxos), un musulmán y un budista. Me gustaría saber lo que piensan los budistas, los musulmanes y los griegos georgianos de esa rotunda indistinción.

Alrededor de una mezquita no construida se pueden decir muchas cosas curiosas.