martes, 3 de diciembre de 2013

Una diosa sepultada

De Heródoto, algunas cordiales observaciones: "Acerca de las costumbres de los persas, sé que son estas. No es su costumbre hacer y erguir estatuas y templos y altares, y a aquellos que hacen cosas semejantes los consideran insensatos, porque, supongo, nunca han creído que los dioses son como hombres, según creen los griegos; sin embargo, llaman Zeus al entero circuito de los cielos, y le rinden sacrificios en los picos más altos de las montañas; también rinden sacrificios al sol y la luna y la tierra y el fuego y el agua y los vientos. Desde el comienzo, estos han sido los únicos dioses a los que han rendido culto; aprendieron luego de los asirios y los árabes a rendirle culto a la divina Afrodita. Ella es llamada por los asirios Mylitta, por los árabes Alilat y por los persas Mitra".

En Los versos satánicos, Salman Rushdie menciona largamente a Alilat o Al-Lat, que no quiere decir sino Diosa. En los tiempos de Mahoma, Al-Lat era la patrona del templo más importante de Jahilia. En la novela de Rushdie, Jahilia es una ciudad de arena, multitudinaria en dioses, bazares y peregrinos. 

Para los musulmanes, es el tiempo de la ignorancia, ese tiempo oscuro que precedió al mensaje de Alá.