De Heródoto, algunas cordiales observaciones: "Acerca de las
costumbres de los persas, sé que son estas. No es su costumbre hacer y erguir
estatuas y templos y altares, y a aquellos que hacen cosas semejantes los
consideran insensatos, porque, supongo, nunca han creído que los dioses son
como hombres, según creen los griegos; sin embargo, llaman Zeus al entero
circuito de los cielos, y le rinden sacrificios en los picos más altos de las
montañas; también rinden sacrificios al sol y la luna y la tierra y el fuego y
el agua y los vientos. Desde el comienzo, estos han sido los únicos dioses a
los que han rendido culto; aprendieron luego de los asirios y los árabes a
rendirle culto a la divina Afrodita. Ella es llamada por los asirios Mylitta,
por los árabes Alilat y por los persas Mitra".
En Los versos satánicos, Salman Rushdie menciona largamente a Alilat o Al-Lat, que no quiere decir sino Diosa. En los tiempos de Mahoma, Al-Lat era la patrona del templo más importante de Jahilia. En la novela de Rushdie, Jahilia es una ciudad de arena, multitudinaria en dioses, bazares y peregrinos.
Para los musulmanes, es el tiempo de la ignorancia, ese tiempo oscuro que precedió al mensaje de Alá.
Para los musulmanes, es el tiempo de la ignorancia, ese tiempo oscuro que precedió al mensaje de Alá.